La historia de éxito de Morris Kahn
Morris Kahn nació el 5 de marzo de 1930 en Benoni, Sudáfrica, dentro de una familia de origen lituano. Desde muy joven desarrolló un espíritu emprendedor y una gran curiosidad por resolver problemas. Sin embargo, su camino hacia el éxito estuvo lejos de ser fácil. Antes de convertirse en uno de los empresarios más ricos de Israel, acumuló varios fracasos que terminarían convirtiéndose en sus mayores maestros.
En 1956 emigró a Israel junto a su esposa y sus dos hijos con el deseo de construir una nueva vida. Durante sus primeros años probó distintos negocios: una fábrica de guantes de cuero, una fábrica de bicicletas y un emprendimiento ganadero. Ninguno de ellos tuvo el éxito esperado. Muchos habrían abandonado, pero Kahn adoptó una filosofía que repetiría durante toda su vida: el fracaso no es el final, sino parte del aprendizaje. Más tarde diría que solo logró triunfar porque nunca dejó de intentarlo.
Su gran oportunidad llegó en 1968, cuando ganó la licitación para publicar las Páginas Amarillas (Golden Pages) de Israel. En una época en la que prácticamente todas las empresas dependían de los directorios telefónicos para darse a conocer, el negocio creció rápidamente y se convirtió en una enorme fuente de ingresos. Aquel proyecto marcó el verdadero comienzo de su fortuna y le permitió pensar en iniciativas mucho más ambiciosas.
Lejos de conformarse con un solo éxito, Kahn comenzó a diversificar sus inversiones. En 1974 inauguró el Observatorio Submarino de Eilat, un innovador parque marino que permitía observar los arrecifes de coral sin necesidad de bucear. El proyecto fue tan exitoso que posteriormente creó una red internacional de parques marinos bajo la empresa Coral World, con instalaciones en lugares como Hawái, Australia, las Islas Vírgenes y las Bahamas.
En 1978 fundó el Aurec Group, un holding de inversiones que participó en sectores tan diversos como las telecomunicaciones, los seguros, la televisión por cable y la infraestructura tecnológica. Desde allí impulsó empresas pioneras que ayudaron a modernizar las comunicaciones en Israel y facilitaron la llegada de multinacionales como AT&T y AIG al mercado israelí.
Uno de sus mayores logros llegó en 1982, cuando cofundó Amdocs. La empresa desarrolló software para la facturación y administración de clientes de compañías de telecomunicaciones. Con el crecimiento mundial de la telefonía móvil e internet, Amdocs se convirtió en uno de los líderes globales del sector, prestando servicios a cientos de operadores en más de 90 países y empleando a decenas de miles de personas. La venta de sus participaciones le reportó cerca de 1.900 millones de dólares, convirtiéndolo en uno de los empresarios más ricos de Israel.
Con su fortuna consolidada, Kahn decidió dedicar gran parte de su vida a lo que él llamaba "filantropía de riesgo": utilizar el mismo espíritu emprendedor con el que construyó empresas para resolver grandes problemas de la humanidad. Financió investigaciones sobre cáncer, genética, medicina personalizada, inmunología y análisis masivo de datos médicos. También apoyó programas de cirugía cardíaca para niños de países en desarrollo, proyectos para devolver la vista a personas en Etiopía y diversas iniciativas de conservación ambiental.
Pero el proyecto que más capturó la imaginación del mundo fue SpaceIL. Convencido de que los grandes sueños inspiran a las nuevas generaciones, se convirtió en el principal financista y presidente de esta organización que buscaba enviar la primera nave espacial israelí a la Luna. En 2019, la nave Beresheet logró entrar en órbita lunar, convirtiendo a Israel en uno de los pocos países que habían alcanzado ese hito. Aunque la misión terminó con un impacto durante el intento de aterrizaje, fue considerada un enorme éxito tecnológico y educativo, demostrando que una organización privada podía competir en la exploración espacial.
A lo largo de su vida recibió numerosos reconocimientos, incluidos doctorados honorarios de varias universidades israelíes, premios a la trayectoria empresarial y el Bonei Zion Lifetime Achievement Award, por su contribución al desarrollo económico, científico y social de Israel.
Morris Kahn falleció el 1 de enero de 2026, a los 95 años. Fue recordado no solo como un empresario multimillonario, sino como un visionario que demostró que el verdadero éxito consiste en utilizar los recursos para generar un impacto positivo en la sociedad.
Sus principales logros
- Fundó las Golden Pages, el mayor directorio comercial de Israel.
- Creó Coral World, una red internacional de observatorios y parques marinos.
- Cofundó Amdocs, una de las empresas de software para telecomunicaciones más importantes del mundo.
- Fundó el Aurec Group, impulsando el desarrollo del sector tecnológico y de telecomunicaciones israelí.
- Financió la misión lunar Beresheet de SpaceIL, llevando a Israel a la órbita de la Luna.
- Invirtió más de 200 millones de dólares en proyectos científicos, médicos, educativos y humanitarios.
Lecciones de emprendimiento
La historia de Morris Kahn deja varias enseñanzas:
- El fracaso es parte del proceso; sus primeros negocios no prosperaron, pero cada intento le dio experiencia.
- Diversificar puede abrir nuevas oportunidades; no se limitó a un solo sector.
- La innovación constante permitió que sus empresas crecieran en industrias emergentes.
- El éxito económico puede convertirse en una herramienta para impulsar la ciencia, la educación y la sociedad.
- Los proyectos más ambiciosos, como intentar llegar a la Luna, pueden inspirar a millones de personas incluso cuando el resultado no es perfecto.

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